Pulse aquí para obtener una traducción automática del texto que figura más abajo.
Nuestras ciudades tras la COVID-19: la Carta de Leipzig mantiene intacta su importancia  

En esta entrevista, Juan Espadas (ES/PSE) , alcalde de Sevilla y presidente de la Comisión ENVE y el Grupo de Trabajo «El Pacto Verde se hace local» del CDR, responde a cuatro preguntas sobre la nueva Carta de Leipzig , un conjunto de principios para que las ciudades europeas avancen hacia una mayor sostenibilidad, resiliencia e inclusividad. El Dictamen del CDR sobre la renovación de la Carta de Leipzig se aprobó en el pleno de octubre de 2020. En la actualidad, la Carta de Leipzig mantiene intacta su importancia, en particular a la hora de fomentar la sostenibilidad urbana tras la pandemia de COVID-19.

La pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de impulsar la movilidad «blanda» o de reorganizar el trabajo en las ciudades. Estas recomendaciones están además en consonancia con las metas del Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas . ¿Diría usted que el Dictamen sobre la renovación de la Carta de Leipzig sobre Ciudades Europeas Sostenibles del que es usted ponente lidera las propuestas de nuevas estrategias de desarrollo para las ciudades en la era posterior a la COVID-19 y en el marco del plan de recuperación?

Tanto el Gobierno alemán —que ostentó la Presidencia del Consejo de la UE durante el segundo semestre de 2020— como el Comité Europeo de las Regiones llevan trabajando en la nueva Carta de Leipzig desde mucho antes de la crisis de la COVID-19. Como representantes políticos elegidos por los ciudadanos, debemos asegurarnos de convertir esta terrible crisis en una oportunidad para mejorar la calidad de vida de toda la población. En los últimos años hemos mejorado sustancialmente nuestras estrategias colectivas para luchar contra el cambio climático a través de acuerdos internacionales cruciales, como el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático cuyo quinto aniversario se celebró el pasado mes de diciembre. La nueva Carta de Leipzig actualiza las necesidades de las entidades urbanas en el nuevo paradigma mundial. Las ciudades constituyen el motor del cambio para lograr un mundo más sostenible y saludable. Ahora que hemos acordado el nuevo presupuesto a largo plazo de la UE y el plan de recuperación tras la COVID-19, la Carta de Leipzig demuestra mantener intacta su importancia a la hora de impulsar a nuestras ciudades hacia una nueva era de sostenibilidad, resiliencia e inclusividad.

En su Dictamen se insiste en la necesidad de que la UE colabore con las ciudades europeas si quiere alcanzar sus objetivos consagrados en el Pacto Verde Europeo. ¿Cree que los entes locales y regionales participan lo bastante en la aplicación del plan de recuperación «Next Generation EU»? ¿Serán suficientes los fondos asignados a las regiones y ciudades para impulsar unas ciudades sostenibles —en unas regiones igualmente sostenibles— para llevar a cabo las transiciones ecológica y digital en Europa sin dejar a nadie atrás?

En primer lugar, debemos ser conscientes de que cada Estado miembro de la UE tiene su propia arquitectura administrativa. Por consiguiente, analizar la participación exacta de los gobiernos locales y regionales en cualquier ámbito político de la UE es una tarea bastante compleja. Sin duda alguna, el Comité Europeo de las Regiones es el foro que refleja la participación de las ciudades y regiones en la elaboración de las políticas de la UE, y en particular en Next Generation EU , el plan de recuperación para superar el dramático impacto social y económico de la COVID-19. No debemos olvidar que las ciudades son las entidades más cercanas a los ciudadanos y las que tendrán que aplicar la mayoría de las medidas de recuperación. Por ello, los entes locales —y regionales— deben ocupar un lugar central en el diseño de los planes de recuperación y las inversiones prioritarias. A principios de 2020, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, estableció las prioridades de la Comisión y señaló como la más destacada el Pacto Verde Europeo , la nueva estrategia de crecimiento de la UE para alcanzar la neutralidad climática de aquí a 2050. Todas las políticas de la UE deben estar en consonancia con los principios y objetivos del Pacto Verde Europeo. No podemos mirar hacia atrás. El futuro será verde o, sencillamente, no será. Y las ciudades son fundamentales para alcanzar ese objetivo.

La COVID-19 también ha puesto de relieve las interdependencias entre las zonas urbanas y rurales, en particular en lo que se refiere a la organización de los sistemas alimentarios en Europa. ¿Qué propone en su Dictamen del CDR para reforzar la cooperación entre esas zonas con el fin de alcanzar mejor los objetivos consagrados en la política de cohesión, en el Pacto Verde o en la Estrategia «de la granja a la mesa»?

Si queremos construir unas ciudades más sostenibles debemos reforzar la cooperación entre las zonas urbanas y rurales. La cooperación en materia de producción y consumo de alimentos es un factor clave. Promover el consumo de alimentos producidos cerca de las zonas urbanas no solo contribuirá a la sostenibilidad de nuestros sistemas alimentarios, sino que también mejorará nuestra salud. Creo que también debemos destacar la importancia de las áreas metropolitanas, ya que no podemos entender el funcionamiento de las ciudades sin tener en cuenta las áreas metropolitanas circundantes, que deben colaborar como un todo para mejorar la eficiencia en el uso de los recursos en las ciudades.

La Comisión Europea está impulsando su iniciativa de «mejora de la legislación». ¿Qué propone usted en este ámbito? ¿Cree que sería necesario reformar el Semestre Europeo para tener más presentes las regiones y ciudades, los objetivos de la política de cohesión y la aplicación del Pacto Verde Europeo?

En primer lugar, quiero dejar claro que la mejora de la legislación no implica una desregulación. Lo cierto es que hoy en día Europa debe ser más eficiente, y la pandemia de coronavirus está siendo muy ilustrativa en ese sentido. La única manera de alcanzar este objetivo pasa por reforzar la cooperación y la coordinación entre los distintos niveles de gobierno: europeo y nacional, pero también regional y local. ¡Ese es sin duda el primer paso para mejorar la legislación! Por ejemplo, el Semestre Europeo —el proceso europeo por el que cada año se elaboran recomendaciones económicas específicas para los Estados miembros— no puede seguir siendo un ejercicio meramente burocrático sin control democrático y sin un anclaje en las regiones europeas. Por ello, en el Comité Europeo de las Regiones queremos que las regiones y las ciudades participen formalmente en la elaboración de estas recomendaciones. También pedimos que se otorgue al Parlamento Europeo la capacidad de desempeñar plenamente su función de control democrático, algo que en la actualidad no sucede. Por otra parte, desde el punto de vista temático, cabe preguntarse por qué en las indicaciones específicas del Semestre Europeo brillaban hasta ahora por su ausencia las recomendaciones relativas a la inversión pública, la solidaridad o los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente cuando la crisis actual demuestra lo útiles que serían. Debemos cambiar ese enfoque para adaptarnos a las necesidades tangibles de nuestros ciudadanos y territorios, y responder a ellas. Es la única manera de aplicar el Pacto Verde Europeo sin dejar a nadie atrás.

Información adicional:

Adoptada durante la Presidencia alemana del Consejo de la UE de 2007, la contribuyó a establecer el concepto de desarrollo urbano integrado a escala de la UE e influyó en el desarrollo de iniciativas de la UE como la .

La nueva Carta de Leipzig se adoptó en la reunión informal de ministros responsables del desarrollo urbano y territorial celebrada el 30 de noviembre de 2020.

La versión renovada del documento tiene en cuenta el impacto de las pandemias en las ciudades y pueblos y el consiguiente aumento potencial de las disparidades territoriales. El nuevo texto respalda los principios de un enfoque de gobernanza integrado, de base local y multinivel.

La Carta renovada también reconoce que las zonas rurales circundantes proporcionan importantes beneficios a las ciudades. La nueva versión de la Carta de Leipzig reconoce expresamente la importancia de promover la «cohesión digital» en Europa, tanto para sus ciudadanos como para sus territorios.

La nueva Carta de Leipzig reconoce la validez de los tres pilares de la Agenda Urbana de la UE (mejora de la legislación, mejora de la financiación y mejora de los conocimientos) establecidos en el Pacto de Ámsterdam.

En el segundo semestre de 2020, la Presidencia alemana del Consejo de la UE siguió la recomendación del CDR de formular unas Conclusiones del Consejo sobre la Carta de Leipzig, la Agenda Urbana de la UE y su relación con la Agenda Territorial para la UE, que fueron presentadas y aprobadas por el Consejo de Ministros de Medio Ambiente de la UE el 17 de diciembre de 2020.

Contacto con la prensa: pressecdr@cor.europa.eu