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La protección de los derechos «debe tener prioridad» en el Pacto sobre Migración de la UE  

Los dirigentes locales y regionales de la UE también piden un mecanismo de solidaridad que facilite eficazmente los retos migratorios que afrontan las regiones situadas en las fronteras exteriores de la UE.

En una serie de recomendaciones aprobadas el 19 de marzo, el Comité Europeo de las Regiones (CDR) defiende que las instituciones de la Unión Europea deberían revisar las propuestas contenidas en su Nuevo Pacto sobre Migración y Asilo para prestar mayor apoyo a las regiones fronterizas de la UE, garantizar una mejor protección de las personas vulnerables y reducir el tiempo que se pasa en los centros de acogida situados en las fronteras de la UE.

Las recomendaciones , de ser aceptadas por los Estados miembros de la UE, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea, facilitarían el acceso de las regiones fronterizas a la financiación, reducirían las responsabilidades que acumulan y permitirían, en situaciones de crisis, acoger a los migrantes irregulares en otros lugares de la UE mientras se tramitan sus solicitudes. Esta propuesta reduciría la afluencia a los puntos críticos y suprimiría el principio de «primer país de entrada» utilizado para determinar el Estado miembro responsable. Respecto de las medidas centradas en los solicitantes de asilo y los migrantes, en sus recomendaciones el CDR aboga por un mayor apoyo a los grupos vulnerables y a los menores, se opone a una propuesta de la Comisión para tomar las impresiones dactilares de los menores de doce años, pide un mayor apoyo médico y psicológico en los centros de acogida e insta a dar prioridad a los niños y las mujeres no acompañadas en los procedimientos de reasentamiento.

El Dictamen también apoya una propuesta del Nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, presentado por la Comisión en septiembre de 2020, relativa a un mecanismo de solidaridad flexible entre los Estados miembros de la UE. Sin embargo, el CDR se muestra escéptico en cuanto a la viabilidad del concepto de patrocinios de retorno. El mecanismo obligaría a los Estados miembros de la UE a dar muestras de solidaridad, pero tendrían libertad para elegir entre diversos tipos de solidaridad en la práctica.

La ponente Antje Grotheer (DE/PSE), vicepresidenta del Parlamento del Estado federado de Bremen, afirmó: «Las ciudades, los municipios y las regiones de Europa debemos trabajar en favor de soluciones eficaces basadas en los valores fundamentales europeos, a saber la equidad y la responsabilidad compartida. Por ello, pedimos un mecanismo de solidaridad en materia de migración que tenga en cuenta nuestros puntos de vista y alivie de verdad la carga que pesa sobre las regiones que están en primera línea. Además, debe darse prioridad a la protección de los derechos fundamentales de los migrantes y, en particular, de los niños y menores. Son necesarios procedimientos más rápidos, que se apliquen de conformidad con los derechos humanos. Una Europa en la que nadie se quede rezagado no puede consistir en un proyecto a la carta, sino que requiere solidaridad y equidad».

En su intervención ante el pleno del CDR del 17 de marzo, el ponente del Parlamento Europeo sobre el Reglamento sobre la gestión del asilo y la migración — Tomas Tobé (SE/PPE)— afirmó que la solidaridad debería ser «obligatoria», pero con opciones «flexibles», añadiendo que probablemente se necesitarían nuevas ideas sobre las formas de solidaridad.

A su juicio, «el actual sistema europeo de asilo es deficiente, lo que afecta gravemente a las regiones y las ciudades, en particular de los Estados miembros situados en primera línea. Para aliviar esta presión, se requiere un sistema de migración que funcione correctamente. Necesitamos alcanzar una solidaridad significativa y un reparto equitativo de la responsabilidad en toda la Unión, pero tenemos que encontrar soluciones pragmáticas, ya que llevamos debatiendo esto básicamente desde 2016 con avances lentísimos. No obstante, independientemente de lo que acordemos, es necesario seguidamente aplicarlo, ya que no afrontaríamos los problemas que tenemos ahora si el sistema actual funcionara de forma eficaz. Hay mucho que hacer antes de poder inferir cualquier tipo de conclusiones políticas sobre el Pacto».

El Dictamen del CDR se centra principalmente en la fase de acogida de la migración y aborda aspectos controvertidos de las propuestas de la Comisión, como el examen y la tramitación de las solicitudes, los criterios aplicados para evaluar las solicitudes, el retorno de los migrantes cuyas solicitudes son rechazadas, la prestación de servicios y las consiguientes cargas financieras y administrativas para las regiones fronterizas. Además, el CDR acoge favorablemente otra dimensión del Pacto, como es la integración de los migrantes en sus nuevos hogares, y describe el Plan de Acción en materia de Integración e Inclusión para 2021-2027 como un «complemento necesario» del Nuevo Pacto sobre Migración y Asilo.

En 2019, el CDR puso en marcha la iniciativa Ciudades y Regiones por la Integración de Migrantes , con el apoyo de la Comisión Europea. En el pleno de marzo de 2021, el CDR y la Comisión Europea firmaron un acuerdo para intensificar su cooperación.

En su intervención ante el pleno del CDR del 19 de marzo, Ylva Johansson , comisaria europea de Asuntos de Interior, se centró en la integración y afirmó: «Los entes locales y regionales se encuentran en primera línea tanto para ofrecer servicios de integración, entre otros, a los migrantes recién llegados, como para apoyar su inclusión a largo plazo. Me complace anunciar esta asociación con el Comité Europeo de las Regiones, que desempeñará un papel clave a la hora de apoyar a las ciudades y regiones de la UE en su labor de integración».

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