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La economía de las plataformas: la UE ha de dotarse de unas normas para garantizar una competencia leal y los derechos de los trabajadores  

Los dirigentes locales y regionales han puesto de manifiesto ante Nicolas Schmit, nuevo comisario europeo de Empleo y Derechos Sociales, que la UE debe imponer a la economía de las plataformas unas normas claras que garanticen los derechos de los trabajadores y aseguren la igualdad de condiciones en el mercado único, ya se trate de actividades económicas en línea o no.

En dos Dictámenes aprobados hoy por el Comité Europeo de las Regiones (CDR) se subraya el desfase de muchos de los Reglamentos vigentes de la UE frente a la aparición de nuevos modelos empresariales y modalidades de empleo atípicas que son frecuentes en las plataformas digitales. Más concretamente, la aplicación de la Directiva sobre comercio electrónico , que se remonta al año 2000, ha dado lugar a varios procesos judiciales que han implicado a empresas como Uber y Airbnb.

En su primera comparecencia pública como comisario de Empleo y Derechos Sociales, Nicolas Schmit afirmó en el pleno del Comité Europeo de las Regiones que «la agenda de la nueva Comisión pretende abordar los retos y oportunidades que plantean el nuevo mundo del trabajo, la globalización, la automatización, la digitalización y la inteligencia artificial, que irán acompañados de una transición hacia una economía neutra en términos de emisiones de carbono. Hemos de cerciorarnos de que estas transiciones actúan en beneficio de todos los europeos, especialmente cuando se trata de sus puestos de trabajo y sus medios de subsistencia. Nuestros gobiernos y administraciones regionales serán decisivos a la hora de hacer realidad este propósito común».

Karl-Heinz Lambertz , presidente del Comité Europeo de las Regiones, declaró: «Los derechos sociales deben ser una prioridad central en la UE del futuro, que deberá proteger a las personas sin dejar de hacer suyo el cambio tecnológico. La UE ha de presentar un plan claro para evitar que las transformaciones en nuestras industrias se traduzcan en una mayor polarización salarial y un aumento de las desigualdades. Si se regula de la manera correcta, el trabajo en plataformas brindará una oportunidad para garantizar que todos se benefician de la digitalización sin dejar a nadie atrás».

Los dos Dictámenes se centran en aspectos diferentes de la economía colaborativa y del trabajo en plataformas. En el primero de ellos, elaborado por Dimitrios Birmpas (EL/PSE), concejal de Egaleo, se subraya la necesidad de que la UE se dote de un marco regulador global para garantizar la protección social y los derechos sociales de los trabajadores de las plataformas frente a prácticas como la clasificación deliberadamente fraudulenta de trabajadores como autónomos que hacen algunos empresarios, en un intento por eludir normativas laborales, obligaciones fiscales y convenios colectivos.

«De fácil acceso y naturaleza flexible, el trabajo en plataformas brinda una serie de oportunidades al mercado laboral. Sin embargo, es preciso adoptar medidas adecuadas para asegurar a los trabajadores de las plataformas unas condiciones de trabajo dignas. Hay que ampliar las normativas laborales y sociales fundamentales a la economía de las plataformas y a sus trabajadores, muchos de ellos jóvenes. Dado el carácter transnacional de la economía digital, se precisa un marco europeo claro para superar los numerosos desafíos regulatorios que se derivan del trabajo en plataformas, incluida la manera de determinar la existencia de una relación laboral», arguye el ponente, quien, además, valora con satisfacción la intención del comisario Schmit de abordar las condiciones laborales de los trabajadores de las plataformas y las nuevas formas de precariedad.

En el segundo Dictamen se pide a la UE que defina con claridad el estatus de las plataformas de la economía colaborativa, con arreglo al grado preciso de control que ejerce la plataforma, a fin de aclarar por qué normas se rige su funcionamiento. Además, a medida que la economía colaborativa diluye la línea divisoria entre agentes personales y profesionales, se debería aclarar el concepto de «proveedor de servicios» recurriendo a unos umbrales a escala de la UE. Los nuevos Reglamentos de la UE también deberían exigir a las plataformas que proporcionen a las autoridades los datos necesarios para hacer cumplir la normativa y garantizar que los proveedores de la economía colaborativa pagan los impuestos que les corresponden.

En palabras del ponente Peter Florianschütz (AT/PSE), diputado del Parlamento Regional de Viena y del Ayuntamiento de Viena, «en la UE necesitamos unas normas claras y justas en relación con las plataformas digitales. Las leyes han de aplicarse a todos, y la UE tiene que velar por los intereses de sus ciudadanos en las ciudades, comunidades y regiones. Hoy por hoy tenemos más problemas que soluciones, y estos van desde las cuestiones fiscales o los arrendamientos a corto plazo en el sector de la vivienda hasta las dificultades en el ámbito de la movilidad urbana y en la esfera pública. La UE ha de escuchar más a sus ciudades».

El Dictamen también expresa preocupación por la fragmentación del mercado único, ya que los Estados miembros, las regiones y las ciudades se han dotado de normativas diferentes en relación con los agentes del mercado de la economía colaborativa. El CDR considera que la armonización de las normas fomentaría el crecimiento de las empresas de la economía colaborativa más pequeñas frente a las grandes plataformas multinacionales existentes, que están mejor preparadas para hacer frente a la complejidad regulatoria.

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