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Las autoridades locales y regionales de ambas orillas del Mediterráneo a favor de un nuevo Pacto Verde  

​La Asamblea Regional y Local Euromediterránea (ARLEM) busca impulsar las prácticas agrícolas resilientes y apoyar la soberanía alimentaria en el Mediterráneo

El pleno de la Asamblea Regional y Local Euromediterránea (ARLEM) —copresidido por el presidente del Comité Europeo de las Regiones Apostolos Tzitzikostas (EL/PPE), presidente de la Región de Macedonia Central— se celebró de forma virtual el 22 de febrero y contó con las intervenciones de Nasser Kamel , secretario general de la Unión por el Mediterráneo (UpM), y Olivér Várhelyi , comisario europeo de Vecindad y Ampliación.

En una mesa redonda sobre el tema «Un nuevo Pacto Verde para el Mediterráneo: la Agenda 2030 por un Mediterráneo más verde», Agnès Rampal (FR/PPE), teniente de alcalde de Niza y presidenta de la Comisión Euromediterránea del Consejo Regional de Provenza-Alpes-Costa Azul, presentó su informe « Agricultura y seguridad alimentaria en el contexto del cambio climático en el Mediterráneo », que fue posteriormente aprobado por los miembros de la ARLEM.

La Sra. Rampal afirmó: «Ante el calentamiento global, que agravará las tensiones en la zona mediterránea, debemos actuar para maximizar los efectos beneficiosos de la agricultura sostenible. Hago un llamamiento en favor de una soberanía alimentaria auténticamente resiliente —basada, en particular, en una dieta mediterránea mejorada—, adaptada a las condiciones climáticas, respetuosa con los recursos naturales, vigilante con respecto a la salud y capaz de garantizar una remuneración adecuada a los agricultores».

La transición ecológica abordada en el informe es uno de los cinco ámbitos políticos en los que hace hincapié la nueva Agenda para el Mediterráneo de la UE, publicada por la Comisión Europea el pasado 9 de febrero de 2021.

Juan Espadas (ES/PES), alcalde de Sevilla y presidente de la Comisión ENVE del CDR intervino durante la mesa redonda «Un nuevo Pacto Verde para el Mediterráneo». El también presidente del grupo de trabajo « El Pacto Verde se hace local » ha recordado que el Pacto Verde ofrece la «oportunidad» de avanzar en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y ha destacado la necesidad de aprovechar «al máximo» las políticas de este pacto y la financiación ante un Mediterráneo «especialmente frágil, sobre todo en lo que respecta a la lucha contra el cambio climático. Tenemos que compensar el impacto del cambio climático y el impacto en la economía», ha apostillado.

En esta línea, Juan Espadas ha incidido en que la compensación del cambio climático en el Mediterráneo «tiene que ser de naturaleza política» y ha resaltado que el Pacto Verde tiene que impulsar la investigación y el desarrollo. «Esto será absolutamente clave para el desarrollo económico y social de la región y nos preparará mejor para la economía azul y para los cambios hacia una agricultura sostenible», ha recalcado el alcalde de Sevilla.

Por su parte, Juan José Martínez Lozano (ES/Renew Europe), director general de Unión Europea de la Región de Murcia, ha indicado que el Pacto Verde «es necesario» y ha abogado por la «armonización e incentivos para los empresarios», «prohibir los plásticos y otros productos químicos» y por políticas «que respeten la biodiversidad».

«En el último pleno pedimos un acuerdo para el Mediterráneo, así como el compromiso de la reducción de emisiones del 55% y la neutralidad climática para el año 2050. Seguimos sin ser capaces de abordar la contaminación de plásticos en los océanos y la transformación digital. Nos gustaría un cambio claro de política para hacer frente a estos retos. No queremos que esto quede exclusivamente en manos de los gobiernos nacionales», ha señalado Juan José Martínez Lozano.

El informe sobre agricultura y seguridad alimentaria en el Mediterráneo de Agnès Rampal contiene dos mensajes políticos principales : el primero es que la Unión Europea y la Unión por el Mediterráneo deberían plantearse elaborar una estrategia macrorregional para la seguridad y la soberanía alimentarias en el Mediterráneo, promover una transición agroecológica hacia prácticas que conserven los suelos y la biodiversidad agrícola, y valorar la posibilidad de introducir una etiqueta de «productos mediterráneos» o «dieta mediterránea»; el segundo es que las regiones y las ciudades deberían aspirar a convertirse en un motor de los esfuerzos para diseñar enfoques agrícolas más resilientes a cambios drásticos en el clima de la región mediterránea. 

El informe incluye nueve propuestas operativas sobre el modo en que los entes locales y regionales podrían reforzar la cooperación euromediterránea en pro de una agricultura sostenible y resiliente y garantizar la seguridad alimentaria en el contexto del cambio climático. Entre las propuestas destacan las siguientes:

- Organizar una reunión de los ministros de Agricultura, Medio Ambiente y Sanidad de los países miembros de la Unión por el Mediterráneo centrada en la seguridad alimentaria y la adaptación de los sistemas agrícolas mediterráneos al cambio de las condiciones climáticas, y establecer un foro de proyectos en el que donantes y acreedores internacionales, empresas, entes locales y regionales y partes interesadas del sector agrícola y agroalimentario puedan intercambiar información.

- Elaborar una Carta por la soberanía alimentaria euromediterránea que contenga una declaración política común y establezca objetivos para los países signatarios y los entes locales y regionales con el fin de que la UpM, los Estados y los entes locales y regionales puedan adoptar un enfoque integrado a largo plazo para la gestión coordinada de los recursos naturales agrícolas (agua, suelo, agrobiodiversidad) y la soberanía alimentaria en el Mediterráneo.

- Sentar las bases políticas para dar una respuesta común euromediterránea a las crisis de los sistemas alimentarios, con un plan de emergencia y un fondo de solidaridad agrícola para ayudar a los países afectados por catástrofes naturales (sequía, insectos destructivos, incendios, etc.), siguiendo la línea de la reserva de crisis de la política agrícola común europea en el sector agrícola.

- Desarrollar una etiqueta de «productos mediterráneos» o «dieta mediterránea» con un conjunto de criterios específicos y un amplio plan de comunicación, y organizar anualmente festivales o semanas gastronómicas mediterráneas que promuevan los productos etiquetados, cambiando cada año de ciudad o país anfitrión.

- Incluir la agricultura sostenible y resiliente, la I+D agronómica (agrotecnología), la bioeconomía y la seguridad y soberanía alimentarias de la región mediterránea en los programas y fondos europeos (Fondos Estructurales, programas temáticos, Interreg, Asociación Europea para la Innovación en materia de Productividad y Sostenibilidad Agrícolas, instrumentos de la política europea de vecindad como el programa PRIMA, etc.).

Contexto:

En el pleno del año pasado de la ARLEM, celebrado el 23 de enero de 2020 en Barcelona, los dirigentes locales y regionales reclamaron un Pacto Verde por el Mediterráneo . A este respecto, el informe de Agnès Rampal constituye un importante elemento de trabajo que da seguimiento a las recomendaciones adoptadas en Barcelona.

La ARLEM fue constituida por el Comité Europeo de las Regiones (CDR) en 2009 para aportar una perspectiva local y regional a los trabajos de la Unión por el Mediterráneo , creada en 2008, y de la UE.

Consulte aquí más información sobre el pleno de la ARLEM y sus recomendaciones para 2021.

Contacto:

Marie-Pierre Jouglain

Tel. +32 473 52 41 15

mariepierre.jouglain@cor.europa.eu