El Parlamento Europeo tiene en cuenta las reivindicaciones de la Alianza por la Cohesión (#CohesionAlliance)  
Esta coalición, que opera en el ámbito de la UE, acoge con satisfacción el llamamiento del Parlamento Europeo en favor de una financiación adecuada y simplificada para todas las regiones y de poner fin a la congelación de fondos para aplicar la disciplina presupuestaria.

La votación sobre el Fondo Social Europeo Plus (FSE+), celebrada el 4 de abril, concluyó el trabajo del Parlamento Europeo para configurar la futura política de cohesión modificando las propuestas legislativas presentadas por la Comisión Europea el pasado mes de mayo. La votación complementa las posiciones sobre el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y el Fondo de Cohesión, sobre el Reglamento sobre disposiciones comunes y sobre las disposiciones específicas para la cooperación territorial europea (CTE) adoptadas los días 26 y 27 de marzo. La Alianza por la Cohesión —una alianza a escala de la UE que tiene por objeto reforzar la política de cohesión después de 2020— acoge con satisfacción el resultado de los trabajos del Parlamento e insta a los Estados miembros de la UE a que aceleren las negociaciones para poner en marcha a tiempo los nuevos planes de inversión.

La política de cohesión es el principal instrumento de inversión de la UE y está movilizando más de 350 000 millones EUR procedentes del presupuesto de la UE de 2014-2020 para lograr un crecimiento integrador y sostenible en todos los territorios de Europa mediante la participación de las partes interesadas locales. Su papel y su impacto se ven amenazados por los recortes presupuestarios exigidos por algunos Estados miembros y por los intentos en curso de centralizar la gobernanza y poner en peligro la participación de los gobiernos regionales y locales.

Esta es la razón por la que el Comité Europeo de las Regiones (CDR), en colaboración con la Asociación de Regiones Fronterizas Europeas (ARFE), la Asamblea de Regiones de Europa (ARE), la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales de Europa (CALRE), el Consejo de Municipios y Regiones de Europa (CMRE), la Conferencia de Regiones Periféricas Marítimas de Europa (CRPM) y Eurocities , puso en marcha en 2018 la campaña #CohesionAlliance, que agrupa a todos aquellos que desean una política de cohesión fuerte basada en la contribución de los agentes locales.

La posición del Parlamento Europeo (PE) sobre las normas comunes y sobre los reglamentos específicos para los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (Fondos EIE) de 2021-2027 se ajusta a las prioridades establecidas por los 12 000 signatarios de la Alianza, entre los que se cuentan 121 regiones, 135 ciudades, 50 asociaciones nacionales de entes locales y regionales, 40 diputados al Parlamento Europeo y 35 asociaciones europeas que representan a entes públicos y privados.

La Alianza ha instado a las instituciones de la UE a proporcionar una dotación financiera de al menos un tercio del futuro presupuesto de la UE , posición que comparte el informe del PE sobre el Reglamento de disposiciones comunes. La petición de restablecer una financiación adecuada llega después de que la Comisión hubiera propuesto un recorte del 10 % de las asignaciones globales de la política de cohesión. Esto supuso una fuerte reducción para el Fondo de Cohesión, la CTE y el FSE+, para los que se introdujeron nuevas tareas sin recursos adicionales. Por lo que se refiere a la CTE, además de garantizar un presupuesto adecuado, el PE pide que se intensifique la cooperación transfronteriza, también en las cuencas marítimas, y la cooperación interregional. En este contexto, las nuevas inversiones interregionales en innovación fomentarán el desarrollo de las cadenas de valor europeas y crearán vínculos entre las regiones menos desarrolladas y las regiones que están en cabeza.

Otra petición clave de la que se ha hecho eco el PE es la de evitar toda centralización o reforma efectuada de arriba abajo. En lugar de ello, las nuevas normas deben preservar y reforzar el principio de asociación , garantizando la participación de los agentes regionales y locales en la definición y aplicación de los planes de inversión, y el enfoque de base local , en el que se definan los retos políticos a nivel regional y local y se evalúe el impacto de la política a la luz de indicadores coherentes. Esto es muy importante si se tienen en cuenta los riesgos concretos —tanto para las instituciones de la UE como para los gobiernos nacionales— de centralizar la gobernanza y las funciones del FEDER y del FSE. El Parlamento rechazó la propuesta de establecer umbrales nacionales —en lugar de regionales— para concentrar los fondos del FEDER en objetivos estratégicos y reforzó la dimensión local del Fondo al proponer que se invierta al menos el 10 % de las asignaciones nacionales en zonas urbanas y al menos un 5 % del desarrollo territorial integrado en zonas no urbanas desfavorecidas. En cuanto al FSE, el PE reafirmó su papel clave en la política de cohesión de la UE y su contribución al logro de la cohesión económica, social y territorial después de que la Comisión revisara la función del Fondo estableciendo una estrecha conexión con la coordinación de las políticas macroeconómicas de los Estados miembros en el marco del Semestre Europeo.

Los socios y los signatarios de la Alianza por la Cohesión piden que la política de cohesión sea un instrumento de inversión a largo plazo para todas las regiones , posición que comparten tanto la Comisión Europea como el PE, cuyas propuestas también prevén una cierta flexibilidad en la reprogramación de recursos en caso de crisis imprevistas y catástrofes naturales.

También se alcanzó una amplia convergencia con el PE en cuanto a la petición de una mejor coordinación con otras políticas de la UE, a la simplificación y a la oposición a condiciones que no pueden verse influidas por los entes locales y regionales u otros beneficiarios. En este sentido, la posición del PE contraria a la congelación de los Fondos EIE como sanción por la infracción de la disciplina presupuestaria de la UE representa un avance importante y un cambio radical en comparación con los años anteriores.

Aunque el Consejo seguirá trabajando en la política de cohesión durante las próximas semanas y meses, es probable que las negociaciones con el Parlamento Europeo y la Comisión no se reanuden hasta después de las elecciones europeas. La Alianza por la Cohesión mantendrá la presión sobre los Estados miembros y las instituciones de la UE para garantizar que los ciudadanos de Europa puedan seguir contando con una política de cohesión fuerte, que reduzca las disparidades y ofrezca más oportunidades a todas las comunidades locales.

Para ponerse en contacto con la secretaría:

CohesionAlliance@cor.europa.eu