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El acuerdo sobre el nuevo presupuesto de la UE y el Fondo de Recuperación debe alcanzarse este mes de junio  

La Alianza por la Cohesión pide reforzar la política de cohesión durante el período 2021-2027 para acelerar la recuperación tras el COVID-19 y reclama un papel central para las administraciones locales y regionales

Tras la videoconferencia celebrada por los miembros del Consejo Europeo el 23 de abril, la Alianza por la Cohesión —una alianza a escala de la UE que tiene por objeto reforzar la política de cohesión después de 2020— pide que la política de cohesión siga siendo una prioridad en las conversaciones sobre la estrategia de recuperación tras la pandemia de COVID-19, y que se tengan en cuenta las necesidades y la experiencia de las regiones y ciudades.

La lucha contra la pandemia de COVID-19 y la reactivación de la economía europea son una carrera contrarreloj. Cualquier retraso en el logro de un plan de recuperación adecuado de la UE, basado en un presupuesto ambicioso, socavará nuestra capacidad para proteger la salud y los derechos sociales de los ciudadanos, preservar la capacidad de producción europea, ayudar a las empresas a sobrevivir a la actual situación de emergencia e invertir en un futuro sostenible.

Necesitamos que los Estados miembros den un paso adelante crucial para Europa y que:

- garanticen la continuidad de las medidas de emergencia respaldadas por la política de cohesión en los países y territorios más afectados, a través de una financiación adecuada y de normas especiales;

- refuercen la inversión prevista para la política de cohesión durante el período 2021-2027 a fin de acelerar la recuperación y de construir una Europa resiliente, más justa y sostenible a largo plazo;

- aseguren que las iniciativas financieras extraordinarias contribuyan a la cohesión social, territorial y económica abordando el problema de las pérdidas fiscales y de los ingresos locales y ayudando a los entes locales y regionales —y a las empresas públicas vinculadas— a gestionar los servicios locales para los ciudadanos durante la pandemia y en la etapa posterior;

- concluyan con éxito las negociaciones sobre la futura política de cohesión para poder comenzar a tiempo, es decir, en 2021, el próximo período de financiación y garantizar que la política de cohesión pueda llevarse a cabo en los años siguientes;

- reúnan a todos los niveles de gobierno para invertir en la mejora de los servicios sanitarios en toda la Unión, tanto aumentando los fondos destinados a financiar la salud en el marco de la política de cohesión como estableciendo un Mecanismo de Emergencia Sanitaria especializado, y

- reconozcan los buenos ejemplos de cooperación transfronteriza y transnacional observados durante la crisis actual e impliquen activamente a las Agrupaciones Europeas de Cooperación Territorial (AECT), las euro-regiones y todas las regiones fronterizas de la UE en la lucha contra el virus, así como en la futura recuperación económica.

Reclamamos que tanto el presupuesto «básico» de la UE como las iniciativas extraordinarias de inversión financiera se apoyen en la experiencia y los conocimientos desarrollados por los agentes locales que combaten la pandemia y sus consecuencias.

La inversión de la UE debe ser flexible y sencilla, y un exceso de centralización socavaría gravemente su eficacia. La política de cohesión es el mejor instrumento de la UE para fortalecer de manera estructural el desarrollo social y económico de las regiones y ciudades (incluidas la salud y la acción por el clima). Es preciso reforzarla y movilizarla plenamente para mejorar la resiliencia de todos los entes locales y regionales a largo plazo, a fin de garantizar que estén suficientemente preparados para afrontar las consecuencias económicas de la crisis actual, así como de cualquier crisis futura, y completar de este modo los instrumentos existentes y futuros de respuesta a situaciones de emergencia.

Por lo que se refiere al posible refuerzo del Programa de Apoyo a las Reformas, una participación activa de las regiones y ciudades en la evaluación de las necesidades y en la configuración de las intervenciones, en estrecha coordinación con los planes de la política de cohesión, será decisiva para garantizar que ningún lugar se quede atrás y que el impacto territorial asimétrico de las reformas se gestione de forma eficaz. Además, las regiones y ciudades deben participar en el debate sobre la manera de reforzar la resiliencia de las sociedades europeas a la hora de afrontar la crisis pandémica y sus efectos económicos y sociales desde el punto de vista territorial.

Ahora es fundamental que las instituciones de la Unión Europea sigan adelante en un espíritu de solidaridad y responsabilidad. El resultado final de las negociaciones no puede ser un paquete integrado por fondos hipercentralizados e instrumentos financieros inciertos, basados exclusivamente en la reactividad de los mercados privados. Debemos dotar a Europa de una combinación eficaz de herramientas, en la que las subvenciones y los préstamos estén debidamente equilibrados y el principio de asociación se aplique plenamente para responder mejor a las necesidades de los ciudadanos de la UE.

Solo mediante el valor y a la confianza mutua para actuar juntos conseguiremos sacar a Europa de esta situación de emergencia.

Para ponerse en contacto con la secretaría:

CohesionAlliance@cor.europa.eu