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Las regiones y ciudades propugnan una mayor ambición ‎ para combatir el antigitanismo en Europa  

Diez años después de que la Comisión Europea adoptara su primera estrategia
para la integración de los gitanos, la mayor minoría étnica de Europa
sigue siendo objeto de discriminación racial grave y persistente en toda la UE.

En el pleno de febrero, los miembros del Comité Europeo de las Regiones (CDR) debatieron la versión renovada del Marco estratégico para la igualdad, la inclusión y la participación de los gitanos , diseñado por la Comisión Europea. En el Dictamen al respecto, elaborado por Jácint Horváth (HU/PSE), el CDR pide que la futura legislación permita una mayor participación de la población gitana en la política local. También insta a la Comisión a que siga de cerca los avances en los Estados miembros, vele por la aplicación de la legislación en vigor y la complete rápidamente cuando sea necesario.

Pese a haber contribuido durante siglos a la diversidad cultural y a la historia común de las sociedades europeas, se calcula que gran parte de los seis millones de gitanos de la UE siguen sufriendo discriminación, antigitanismo, así como exclusión política y económica. Según la Comisión Europea, el 85 % de los niños gitanos se encuentran en riesgo de pobreza, frente al 20 % de los niños de la población general, y el 62 % de los jóvenes romaníes no estudian, ni trabajan, ni reciben formación, en comparación con el 10 % de los jóvenes de la población general. Además, las comunidades gitanas corren el riesgo de verse particularmente expuestas a las devastadoras consecuencias de la pandemia de COVID-19. Desde principios de año, muchas comunidades se han convertido en el «chivo expiatorio» de la propagación del coronavirus, lo que agrava los problemas de segregación existentes.

Por consiguiente, los miembros del CDR se congratulan de que la Comisión Europea haya fijado objetivos concretos para 2030 en cuanto a la enseñanza, el mercado laboral, la vivienda y la asistencia sanitaria. El Marco estratégico sobre los gitanos forma parte del Plan de Acción de la UE para luchar contra el racismo sistémico y construir una Unión de la Igualdad.

Sin embargo, los miembros del CDR lamentaron que el nuevo Plan de la Comisión no sea suficientemente ambicioso, dado que no prevé sanciones en caso de que los Estados miembros no adopten medidas eficaces para luchar contra el antigitanismo. A lo largo del anterior ciclo de diez años, muchos Estados miembros se han abstenido de establecer marcos estratégicos nacionales, debido a que estos tenían un pese a su carácter meramente facultativo. Por ello, el CDR pide a la Comisión Europea que siga de cerca los avances y evalúe y complete la normativa vigente de la UE para abordar adecuadamente la discriminación de los gitanos. También insiste en que los entes locales y regionales deben desempeñar un papel clave en el establecimiento de marcos estratégicos nacionales.

«La Comisión debería estudiar la posibilidad de crear un comité consultivo europeo compuesto, entre otros, por expertos en políticas sobre los gitanos, y en el que participen también representantes de los entes locales y regionales con experiencia tangible sobre el terreno relativa a la inclusión de este colectivo. Dada nuestra proximidad a las comunidades locales, somos el nivel de gobernanza al que incumben más responsabilidades en lo que concierne a la integración de la población gitana. Además, somos facilitadores clave a la hora de combatir los prejuicios contra la población gitana y promover el aprendizaje intercultural para luchar contra el antigitanismo. Por consiguiente, debemos participar plenamente en la elaboración de los marcos estratégicos nacionales», subrayó el ponente del CDR, Jácint Horváth

Durante su intervención en el debate, Romeo Franz (DE/VERDES), diputado al Parlamento Europeo y ponente sobre el Marco estratégico de la UE sobre los gitanos, señaló: «Los gitanos de toda Europa se ven privados de la igualdad de oportunidades para acceder a la enseñanza, el empleo y la asistencia sanitaria. Esta situación es alarmante y no se puede tolerar por más tiempo. La sustitución de los enfoques paternalistas de la integración por actos jurídicos vinculantes que garanticen la participación política activa de las comunidades gitanas es fundamental para su inclusión sostenible en las sociedades europeas. Algunos entes locales más audaces ya han tomado medidas al respecto, demostrando así su potencial para impulsar un cambio real. En este momento los Estados miembros deben ayudar a los entes locales y regionales a seguir mejorando sus capacidades. El Convenio Estatal suscrito por el Estado bávaro y el Consejo Central de los Sinti y Roma Alemanes y puesto en práctica por un consejo paritario, constituye un claro ejemplo de lo que se puede conseguir si la necesidad de autodeterminación de las comunidades gitanas se aprovecha en aras del desarrollo de comunidades verdaderamente diversas que permitan aceptar la alteridad.»

Por último, el Dictamen del CDR también pide una asignación más eficiente de los recursos destinados a luchar contra la discriminación de los gitanos y hace hincapié en la necesidad de mejorar las capacidades institucionales y de absorción. También pide la plena participación de la población de esta comunidad en el diseño y la puesta en práctica de los marcos estratégicos nacionales para la población gitana, al tiempo que recomienda que se sustituya el denominador común «romaní» por la expresión «personas con identidad gitana».

Contacto:

Maximilian v. Klenze

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