Pulse aquí para obtener una traducción automática del texto que figura más abajo.
PETR BLÍŽKOVSKÝ: «NUESTRO OBJETIVO ES GARANTIZAR QUE LAS VOCES DE NUESTROS MIEMBROS SEAN ESCUCHADAS DENTRO Y FUERA DE BRUSELAS»  

El 7 de octubre de 2019, Petr Blížkovský fue nombrado secretario general del Comité Europeo de las Regiones por un período de cinco años. Nos sentamos con él para charlar un poco acerca de su experiencia y su visión para el Comité Europeo de las Regiones. ​

Sr. Blížkovský​, usted ha sido concejal del Ayuntamiento de Brno, profesor de Ciencias Económicas, funcionario checo y, por último, funcionario de la UE. ¿Qué tienen en común estas experiencias?

He desempeñado cargos públicos durante la mayor parte de mi carrera, también como político local.

Mi vida laboral empezó en un momento extraordinario de la historia. Los países de Europa Central y Oriental, incluida la República Checa, que entonces formaba parte de Checoslovaquia, estaban a punto de convertirse en Estados nación libres, democráticos e independientes.

Al cabo de unos años como investigador y profesor en agricultura, tome la decisión de dedicarme a la vida pública y estar más al servicio del bien común. Fui elegido concejal en Brno, donde pude experimentar de primera mano lo que significa ser responsable de una comunidad de 400 000 personas. Como se suele decir, toda la política es local. Trabajar en el ayuntamiento fue para mí una experiencia clave, que me permitió aprender el arte y la pasión del compromiso y la colaboración.

A mediados de los noventa, emprendí la carrera de funcionario, lo que me permitió ayudar a transformar en unos pocos años mi país, que había sido una economía de planificación centralizada y una sociedad controlada, en un Estado miembro de la UE.

Siempre he sido y sigo siendo un apasionado defensor del proyecto europeo. Como puede imaginar, esta aspiración, tomada conjuntamente con mi formación académica en agricultura, me hizo sentir un profundo interés por la adhesión de mi país a la UE. Fue en aquel momento cuando empecé a trabajar en la política agrícola común y en otros asuntos regionales europeos.

Así que empezó a trabajar en el Consejo de la Unión Europea, donde permaneció unos quince años. ¿Qué aprendió?

Cuando finalmente los checos pasamos a formar parte de la UE, supe que quería continuar con lo que había empezado, es decir, ayudar a construir una Europa pacífica, próspera y unida para el futuro.

En cierto modo, es fácil describir mi trabajo en el Consejo: se trataba de garantizar la adopción de legislación de la UE por parte de los Estados miembros. Por supuesto, esto puede ser muy difícil de realizar en la práctica.

Con el tiempo, llegué a considerarme a la vez como diplomático, mediador y facilitador. En algunas ocasiones, mi equipo se ocupaba de garantizar el respeto del procedimiento legislativo, y en otras, nuestra función consistía en defender textos transaccionales para su adopción por la mayoría necesaria. Muy a menudo, las decisiones que ayudamos a adoptar tuvieron un profundo impacto en los ciudadanos europeos.

Como empleados de las instituciones de la UE, no debemos olvidar nunca hasta qué punto los responsables de la toma de decisiones que vienen a Bruselas dependen de nuestro asesoramiento cabal e imparcial, y lo amplio que puede ser nuestro trabajo.

¿Cómo ve su papel en el Comité de las Regiones?

Todos perseguimos un objetivo fundamental en el CDR. Yo lo describiría como hacer oír la voz de los responsables políticos regionales y locales en Bruselas y ayudarles a servir e informar mejor a los ciudadanos europeos. 

En nuestro trabajo cotidiano como miembros del personal del CDR garantizamos que la asamblea política para la que trabajamos esté bien organizada y sea capaz de difundir los puntos de vista políticos de nuestros miembros. De hecho, nuestro Comité sitúa la perspectiva local y regional en el centro del proceso de toma de decisiones de la UE aquí en Bruselas. 

A través de sus dictámenes y sus debates con representantes de la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo, nuestros miembros ayudan a moldear las decisiones de la Unión. Al mismo tiempo, se les informa sobre las cuestiones de política más urgentes que están en juego en la actualidad.

En mi calidad de secretario general, tengo algunas prioridades claras.

En primer lugar, quiero que nos centremos en afinar nuestro mensaje y aumentar la repercusión política del trabajo de nuestros miembros en el proceso legislativo de la UE. Para ello, hemos de actuar juntos y utilizar nuestros conocimientos especializados y todas las herramientas e instrumentos de que dispone nuestra institución. Cada uno de nosotros puede aumentar el impacto del CDR en su ámbito de trabajo respectivo. Todos somos importantes y el trabajo en equipo en todos los servicios es fundamental.

En segundo lugar, tenemos que realizar un mayor esfuerzo para tender puentes con nuestros socios en Bruselas y, lo que es más importante, con los entes locales y regionales de toda Europa. Hay que dedicar tiempo, recursos y energía a la difusión de nuestro mensaje. Esto no solo es crucial para las personas que trabajan en la comunicación, sino que es una prioridad para todos nosotros y en todos los ámbitos.

Por último, he contraído el compromiso de garantizar una administración pública eficiente, transparente, moderna y fiable. El Comité Europeo de las Regiones tiene que ser un lugar donde a la gente le guste trabajar y nuestro personal debería estar orgulloso de trabajar en el Comité.

¿Por qué ha elegido el Comité de las Regiones?

Me sedujo la idea de construir la UE de abajo arriba, desde el nivel local. Puede que esto suene a teoría, pero le aseguro que no lo es. Al contrario, es un ejercicio muy práctico.

El mayor éxito de Europa es que no hemos tenido guerras dentro de la UE desde 1945. Ahora lo que hacemos es sentarnos en torno a la misma mesa y buscar soluciones compartidas.

Sin embargo, hoy día esto ya no es suficiente. Nuestros ciudadanos esperan que la UE gestione el cambio de manera que se mantenga la solidez del sistema económico y social, y que defienda lo que algunos denominan «el estilo de vida europeo».

Esto solo es posible si se sigue considerando la UE desde una perspectiva a la vez nacional y local, a través de un diálogo sostenido entre los ciudadanos, los municipios, las regiones y la UE. Nadie está más capacitado para ello que los representantes locales y regionales. Yo también estuve en política de joven cuando, con unos veinticinco años, fui elegido concejal en Brno. Fui testigo de primera mano de los cambios que se produjeron en mi país en aquel momento.

Como dijo nuestro presidente en Bucarest el año pasado, los entes locales y regionales son el futuro de Europa. Tienen la experiencia, la motivación y los conocimientos necesarios para garantizar que Europa se enfrente a los retos de este siglo, entre muchos otros, el cambio climático, las desigualdades sociales y regionales o los desequilibrios de género. También gozan de la confianza de nuestros ciudadanos, porque trabajan todos los días en sus comunidades. El CDR tiene un enorme potencial para beneficiar con su labor a nuestros ciudadanos y a Europa. ¡Creamos en esta oportunidad y hagámosla realidad!

¿De dónde viene su motivación?

Más de un millón de políticos son elegidos a escala regional y local en Europa: jóvenes, mayores, mujeres, hombres, personas con diferentes afiliaciones políticas, inspiración y valores. Lo que me motiva cada día es contribuir a que estos políticos locales y regionales se reúnan, decidan sobre prioridades políticas comunes y garanticen su aceptación. Yo era un joven político elegido cuando tuvo lugar la Revolución de Terciopelo y ahora el CDR me brinda la oportunidad de trabajar con los políticos regionales y locales de hoy.

¿Es difícil apoyar a nuestros miembros?

Sí, mucho. Es una tarea que no solo lleva su tiempo, sino que es compleja y debe llevarse a cabo en veinticuatro idiomas. Pero, como dije antes, establecer un equilibrio entre los intereses de toda la UE y aquellos de las regiones y los entes locales es una prioridad para nuestro continente. Mi sueño es que, para los políticos locales y regionales, formar parte del CDR se convierta en un signo de distinción, ambición y compromiso con una Europa mejor.

En palabras de Vaclav Havel, primer presidente de Chequia, escritor, político y gran europeo: «Aquellos que aseguran que las personas por sí mismas no son capaces de cambiar nada solo buscan excusas». Espero que esta máxima les inspire tanto como a mí.

Muchas gracias.