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COVID-19: Pedimos a todas las instituciones de la UE y a los Estados miembros un ambicioso plan de recuperación para una Europa sostenible, resiliente y socialmente justa, que no deje atrás a nadie en ningún lugar.  

Declaración conjunta de la Conferencia
de Presidentes del Comité Europeo de las Regiones

En nuestra calidad de alcaldes, presidentes de región y representantes locales y regionales estamos en primera línea en la lucha contra el coronavirus. El carácter sin precedentes de la crisis de la COVID-19 requiere medidas inmediatas y un ambicioso plan de recuperación social y económica para la Unión Europea, basado en la solidaridad, la sostenibilidad, la resiliencia y la justicia social, en consonancia con el Pacto Verde y la agenda de transición digital. Junto con todos los niveles de gobierno en Europa, nos comprometemos a aunar esfuerzos para luchar contra la pandemia, proteger a nuestros ciudadanos y contribuir a la recuperación económica, social y financiera.

En estos tiempos difíciles, nuestra prioridad como entes locales y regionales es seguir prestando atención sanitaria y servicios públicos a nuestras comunidades, asegurándonos de que nadie se quede atrás. Estamos realizando todos los esfuerzos posibles para apoyar la economía local, salvar puestos de trabajo, crear nuevas oportunidades de empleo, ayudar a todas las empresas a mantener sus actividades, así como ofrecer una educación de calidad. Nuestro trabajo sobre el terreno complementa las actuaciones de la UE y los Estados miembros, pero aún queda mucho por hacer, especialmente en lo que se refiere a la solidaridad más allá de las fronteras.

Por lo tanto, nos parece fundamental crear un Mecanismo de Emergencia Sanitaria de la UE que sirva como instrumento de sinergia para integrar y racionalizar los recursos de la Unión Europea, nacionales, regionales y locales, destinados a financiar la adquisición de material y equipamiento médico, intensificando los esfuerzos que la Comisión Europea ya ha realizado al respecto. La UE también debe financiar un programa regional de salud y hospitales para evaluar, adecuar y supervisar la capacidad de los sistemas sanitarios regionales sobre el terreno e invertir para garantizar la sostenibilidad de la asistencia sanitaria. Un nuevo centro de coordinación de pandemias de la UE debería asociar directamente a las regiones y ciudades. Hay que poner en marcha una coordinación transfronteriza más eficaz para ofrecer servicios sanitarios a los ciudadanos. En el futuro, la UE, los Estados miembros y las ciudades y regiones, deben evaluar las formas de reequilibrar sus competencias en materia de salud con arreglo al principio de subsidiariedad.

Para compensar la pérdida de ingresos fiscales, la UE debe elaborar mecanismos que permitan a los gobiernos locales y regionales acceder directamente al régimen de financiación. Las comunidades regionales y locales deben recibir apoyo para remodelar los servicios públicos con el fin de que sean digitales, sostenibles y resilientes. La UE debe proporcionar nuevos fondos y procedimientos simplificados para establecer infraestructuras locales sostenibles, y apoyar a las pymes por medio de un capítulo dedicado a la etapa posterior a la pandemia del Fondo InvestEU. También hay que establecer un programa de ayuda específico para las pequeñas empresas que se hayan visto afectadas por perturbaciones en la cadena de suministro alimentario. Debería elaborarse un plan de inclusión rural para impulsar la innovación, el espíritu empresarial y la conectividad en las zonas rurales.

Pedimos un ambicioso plan de recuperación para una Europa sostenible, resiliente y social que construya una nueva economía circular e integradora, que active todos los instrumentos existentes con el fin de garantizar la solidaridad financiera. Un plan que desarrolle nuevos instrumentos financieros de financiación común y fuentes de ingresos con un volumen y un vencimiento a largo plazo suficientes en aras de una eficacia plena. El núcleo de este plan de recuperación debería estar constituido por un Fondo de Recuperación de la UE, conectado con el presupuesto de la UE y basado en un seguro europeo de la deuda. El Fondo, que contaría con unos 500 000 millones de euros, debería permitir inversiones orientadas al futuro. El nuevo presupuesto de la UE debe ser la columna vertebral de la recuperación y tiene que incrementarse considerablemente para actuar como un verdadero instrumento de solidaridad y cohesión. Solo un ambicioso marco financiero plurianual, que eleve las inversiones del presupuesto de la UE hasta niveles sin precedentes, estará a la altura del reto de lograr una recuperación justa y sostenible.

Una manera de liberar los recursos necesarios, y garantizar el efecto multiplicador y la movilización de más inversiones públicas y privadas, es impulsar la capacidad de inversión del presupuesto de la Unión mediante la supresión, al menos temporalmente, del límite máximo del presupuesto de la UE más allá del actual 1,2 % de la RNB de la UE, y la consideración de nuevos recursos propios. De hecho, el presupuesto de la UE debe reforzarse para permitir inversiones y garantías adicionales, a fin de ayudar a los gobiernos nacionales, las regiones y las ciudades a reactivar la economía y garantizar una transición justa. Es fundamental una política de cohesión reforzada que tenga por objeto reducir las desigualdades y mejorar la resiliencia de los Estados miembros, las regiones, las ciudades y los pueblos de toda Europa. 

Todas las nuevas medidas, así como el próximo marco financiero plurianual, deben tener en cuenta la experiencia concreta de los entes locales y regionales y ayudarles a proporcionar asistencia social y todos los servicios esenciales a sus ciudadanos. Los entes locales y regionales realizan un tercio de los gastos de servicio público y dos tercios de toda la inversión pública en la UE por lo que son indispensables para reconstruir nuestras economías y aplicar la transición ecológica y la innovación social, de modo que no se deje atrás a nadie en ningún lugar. Los entes locales y regionales deben, por lo tanto, estar en primera línea de la formulación y aplicación de los planes de recuperación.

*La Conferencia de Presidentes del Comité Europeo de las Regiones:

Apostolos Tzitzikostas , presidente del Comité Europeo de las Regiones y de la Región de Macedonia Central (Grecia)

Vasco Ilídio Alves Cordeiro , vicepresidente primero del Comité Europeo de las Regiones y presidente del Gobierno Regional de las Azores (Portugal)

Olgierd Geblewicz , presidente del Grupo del PPE en el Comité Europeo de las Regiones y de la Región de Pomerania Occidental (Polonia)

Christophe Rouillon , presidente del Grupo del PSE en el Comité Europeo de las Regiones y alcalde de Coulaines (Francia)

François Decoster , presidente del Grupo Renew Europe en el Comité Europeo de las Regiones, consejero regional de los Altos de Francia y alcalde de Saint-Omer (Francia)

Władysław Ortyl , presidente del Grupo CRE en el Comité Europeo de las Regiones y de la Región de Podkarpacie (Polonia)

Kieran McCarthy , presidente del Grupo AE en el Comité Europeo de las Regiones y concejal del Ayuntamiento de Cork (Irlanda)

Satu Haapanen , copresidenta del Grupo de los Verdes en el Comité Europeo de las Regiones y concejala del Ayuntamiento de Oulu (Finlandia)

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