El viernes 29 de junio se proclamó oficialmente la localidad ganadora en una ceremonia celebrada en la capital que ostenta actualmente el título, la ciudad española de Vitoria-Gasteiz. El galardón de Capital Verde Europea (EGC) premia el importante papel que desempeñan los entes locales y regionales a la hora de mejorar el medio ambiente.
Ya en su quinta edición, se ha alzado con el título de Capital Verde Europea 2014 la ciudad danesa de Copenhague, tras Estocolmo (2010), Hamburgo (2011), Vitoria-Gasteiz (2012) y Nantes (2013). Un total de 18 ciudades presentaron sus candidaturas para el galardón de 2014, aunque solamente tres, Bristol, Copenhague y Fráncfort, lograron ser finalistas.
Con una población de 541.989 habitantes, Copenhague ha centrado sus esfuerzos en reducir sus emisiones de CO2 y mejorar su rendimiento energético. Se calcula que un 75 % de la reducción de emisiones de CO2 procede de iniciativas relacionadas con el sistema energético de la ciudad. Su principal instrumento es el aumento proporcional de las energías renovables en el suministro de calefacción urbana, que se espera cubrir casi por completo con este tipo de energías antes de 2025. El Ayuntamiento se ha fijado el objetivo global de hacer de Copenhague la mejor ciudad del mundo para los ciclistas. Los marcos de asociación público-privada son también fundamentales para los planteamientos municipales de ecoinnovación y empleo sostenible. La ciudad colabora además con empresas, universidades y organizaciones verdes en materia de crecimiento ecológico.
Antes de la ceremonia tuvo lugar un seminario en el que, bajo el lema «Las políticas verdes como una ventaja competitiva en las ciudades», las cuatro ciudades ya galardonadas expusieron sus proyectos y experiencias. Tras el seminario se celebró una mesa redonda sobre el tema «Las claves de una ciudad verde en 2014», con presentaciones a cargo de las tres ciudades finalistas que optaban al Premio a la Capital Verde Europea 2014.
La presidenta del CDR,
Mercedes Bresso,
recordó durante la ceremonia de premios el compromiso contraído por el Comité de las Regiones, conjuntamente con la Comisión Europea, por «instituir una comunidad de capitales verdes» toda vez que, en su opinión, «las capitales verdes europeas representan, a ojos del CDR, un excelente modelo de funcionamiento para otras ciudades». Y añadió: «Contamos con los dirigentes políticos de las capitales verdes europeas para que hagan un llamamiento en favor de una agenda económica europea más ambiciosa en aras del crecimiento y el empleo sostenibles».
Javier Maroto Aranzábal, alcalde de Vitoria-Gasteiz, resaltó la importancia que el título de Capital Verde Europea ha revestido para su ciudad, en la medida en que ha brindado «una oportunidad para impulsar y desarrollar el futuro de nuestra ciudad, y convertirla en una referencia europea e internacional en cuestiones medioambientales». Igualmente, hizo hincapié en la repercusión económica directa que el galardón ha tenido para la ciudad. «El premio es una inversión a largo plazo, de cara al futuro. Ha servido de apoyo a las empresas y al sector hotelero, ha animado a miles de turistas a visitar nuestra ciudad y ha servido para crear empleo».
Por lo que respecta al premio Capital Verde Europea, Janez Potocnik, comisario europeo de Medio Ambiente, afirmó que este título «permite exponer los esfuerzos que se realizan a nivel local por mejorar el medio ambiente y promover el crecimiento sostenible». Y añadió: «Necesitamos avanzar más hacia la ciudad verde y la mejor solución sólo puede hallarse dentro de las propias ciudades».
Desde sus inicios en 2010, este galardón se concede cada año a una ciudad europea que pueda demostrar un historial consolidado a la hora de cumplir unas rigurosas normas medioambientales, así como un compromiso con objetivos ambiciosos y continuos por introducir futuras mejoras en el medio ambiente y el desarrollo sostenible. Han competido por este título un total de 46 ciudades procedentes de 22 países europeos.
La ciudad de Copenhague ha dejado patente su compromiso con las cuestiones medioambientales. Además, tuvimos ocasión de conocer en mayor profundidad los proyectos daneses durante la
5ª Cumbre Europea de Regiones y Ciudades que organizó el Comité de las Regiones los días 22 y 23 de marzo, en colaboración con el Ayuntamiento de Copenhague y la Región Capital de Dinamarca. Bajo el título ««El tejido urbano europeo del siglo XXI», este acto congregó a cerca de 700 participantes de toda Europa y sirvió para exponer cómo la UE ha dado forma a sus ciudades y qué tipo de políticas y estrategias urbanas serán relevantes en la Europa del futuro de cara al desarrollo sostenible. Tras la cumbre, la
Declaración de Copenhague manifestó el compromiso de los entes locales y regionales por lograr unas ciudades más verdes y competitivas económicamente, así como más integradoras desde el punto de vista social.